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Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

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Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 30, 2013 12:09 pm

Ya había llenado mi vaso térmico con café negro, ideal para quitar perezas matinales y me disponía a realizar un poco de entrenamiento. Di un último vistazo al panorama que ofrecía mi ventana, modesto pero un poco de cielo no caía mal a nadie, sobretodo a mi que adoraba la naturaleza. No me imaginaba ni en miles años luz trabajando día y noche encerrada en una oficina para salir al paisaje de concreto que era el corazón mismo de Nueva York solamente para buscar el almuerzo de chatarra rápida de la esquina o llevar un papel a otra oficina en otro edificio tan alto como el que albergaba mi trabajo. No, por favor. Era probable que mi cadáver terminara siendo hallado por algún transeúnte inocente e insulso porque a mi se me ocurrió dispararme en la sien. Aunque no podía decir que mi trabajo era tedioso, en parte me gustaba y en parte ya estaba muy bien asentada y tenía buena reputación para con las agencias, pero se volvía más rutinario que cualquier otro. Y lo peor: no aceptaba días malos. En otras palabras, podría haberse muerto tu abuela hacía una hora y sin embargo debías mostrar ante una cámara y un camarógrafo ansioso por finalizar la sesión fotográfica, una sonrisa de perfectos dientes blancos (y si no lo eran, los programas de edición visual lo lograban) debía dibujarse en tu rostro con cada flash.
Por esto mismo quise despejar mi mente y sin contar con el hecho de que ya guardaba en mi cabeza varias experiencias no agradables con sanguijuelas. Por lo que coloqué en mis oídos los auriculares y una música baja pero rítimica se combinaba con el día a medias nublado y a medias cálido aunque muy ventoso, por momentos tanto que el aire se tornaba frío. Eso no me importaba en lo más mínimo. Adoraba este bosque ya que era otro mundo, uno completamente distinto al que acostumbraba a ver a diario. Corría y sentía cómo mis pies se enterraban de manera muy leve en la tierra fresca y húmeda debido al rocío nocturno.
Daba pequeños sorbos a mi vaso y uno de mi auriculares se me salía al punto de exasperarme a la quinta vez que lo coloqué nuevamente en mi oído, asi que lo dejé suelto colgando de mi cuello. Habrá pasado un minuto de esto cuando unos ruidos a rama partida me alertaron. Comencé a observar a mi alrededor y no lograba ver a nadie pero a pesar de que los árboles estaban considerablemente separados unos de otros, podían resultar ser el mejor escondite. No temí a nada pero no bajé la guardia. En poco me sirvió ya que al mirar hacia atrás no me percaté que algo se había interpuesto en mi camino adelante. Choqué de lleno con aquel bulto y caí hacia atrás. Mi café se desparramó, como era sabido y eso fue realmente lo que más lamenté. En segundo lugar, mi ropa deportiva ahora se hallaba con tierra por doquier. Tardé unos segundos en levantarme ya que me sacudí el cuerpo. No parecía haber sido un árbol mi obstáculo por lo que levanté la vista y vi una figura masculina. Hice una mueca de disgusto.
-¿Tienes todo el bosque para estar y vienes a pararte en medio de mi camino?
Mis palabras no fueron amorosas, sólo firmes. Y mientras las emitía, me puse de pie y luego levanté mi vaso y lo que le quedaba de café.
-Genial.
Dije entredientes.

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 30, 2013 9:25 pm

Hoy era uno de esos días en los que me apetecía ir al bosque a cazar algo, la temperatura agradable, mis hermanitos me dijeron que se iban a quedar a dormir en casa de unos amigos del instituto, y aunque les dije "os recogeré por la mañana, sobre las 12" ellos me convencieron para que fuese por la tarde, casi a la hora de cenar, como no, así que cuando estuvieron listos subimos al toledo, después de dejarlos donde me dijeron no dude ni un instante en ir al bosque, las carreteras estaban llenas hasta los topes de coches así que llegar hoy seria un milagro, estuve como 1 hora para llegar a las afueras, pero eso no fue lo peor, para encontrar un lugar publico donde aparcar el coche, eso si fue una locura, los pocos lugares que habían los ocupaban otros o eran muy pequeños, al cabo de buscar un buen rato y esperar otro buen rato conseguí, por fin, aparcar el coche.
" que suerte la mía " pensé al descubrir que había un rió cerca, como no había nadie decidí desvestirme para transformarme, ( menuda vergüenza si no lo hubiese echo, ir desnudo hasta casa en coche, como que no seria muy divertido ) después de eso, me transforme, no tarde mucho en encontrar una presa a la que devorar, una liebre, no era gran cosa pero si pillaba varias, podrían saciarme, ala en pocos segundos ya tenia a la liebre en mis fauces y en nada en el estomago, al cabo de un rato de cazar y comer me fui a donde estaba mi ropa, volví a mi forma humana y me lave la cara en el rió, que estaba llena de sangre de liebres y otros pequeños mamíferos, me vestí y como aun era joven el día decidí ir a dar una vuelta.
Al cabo de un cuarto de hora caminando olí ese olorcillo a café, alguien estaba cerca, decidí ir hacia el olor a café, por el camino y sin darme cuenta partí una ramita, y a lo que yo llamo ramita otro lo puede decir que es una rama enorme, bueno seguí caminando y algo debió distraerme por que me choque con algo, algo que cayo al suelo, nada mas mirar me fije en que era una chica, mi distracción hizo que su café se desparramase por el suelo y ella se llenase de tierra, después de lo que me dijo tenia que contestar algo, - No ha sido a propósito, debí distraerme con algo y no te vi al chocarnos - dije mientras la veía como se sacudía, al ver su expresión por que su café estaba en el suelo decidí disculparme, - Perdón por derramar tu café en el suelo, pero a sido un accidente - dije mientras bajaba un poco la cabeza, muy pocas veces me había disculpado por el simple motivo de que no me distraía así de fácil, en ese momento no sabia si hablar yo o, dejar que déjese ella algo mas, al final decidí esperar a que empezase ella a hablar.

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Dom Mar 31, 2013 8:33 am

En principio agradecía tener mi ropa llena de tierra a tenerla llena de café, sin embargo me encontraba igual de molesta. Aunque opté por tensar la mandíbula y tragarme para mí misma la cantidad de cosas "dulces" que tenía en mente para dedicarle a él. En realidad tenía que desenvolverme, en el mundo que me tocaba vivir y no hacía referencia al de Nueva York, con la mayor precaución posible y por ahora este chico no me inspiraba ni confianza ni mucho menos. Lo miré de arriba a abajo mientras se suponía se disculpaba desde lo más profundo de su ser. En conclusión, no era su intención desparramar mi café y desparrarme a mi en el suelo. ¿Realmente no lo era? Lo dudaba por la simple explicación de que no sabía sus verdaderas intenciones y odiaba no ser telépata. Así, un par de hipótesis comenzaron a formularse en mi cabeza. Una de ellas era rogar que no sea de esas sanguijuelas diurnas. Ya ni siquiera su piel cobriza podría impedirme que sospechara. Y como acto, debía comprobarlo. Por lo que miré fugazmente sus manos camuflando esta búsqueda de pruebas en una mirada general que realicé hacia su físico. No, no llevaba ningún anillito mágico y eso me tranquilizaba. Demasiada historia había recolectado con sanguijuelas en las últimas semanas y a decir verdad me exasperaban.
Y desviándome del tema, físicamente el chico no estaba nada mal. Su altura era considerable en comparación a la mía pero su rostro infantilmente aniñado me inspiraba algo que aún no sabía cómo describir.
Otra hipótesis, descartando la primera para mi suerte, era la de insistir en la estupidez, en algunos crónica, de haberse chocado conmigo a propósito y sólo para joderme el día. Había muchísimos de estos estereotipos vagando por el lugar y no me sorprendería en nada que él se tratara de uno de ellos. Sin embargo, no me percaté de ningún disfrute personal el hecho de chocarme. Si hubiera estado frente a la presencia de esos idiotas crónicos esa sería la reacción más esperada. Otra idea a la basura.
Por último, se cruzó en mi camino con o sin intención. Para la primera, quiso llamar mi atención. Vaya forma de hacerlo. Para la segunda, no tenía muchos votos para esta opción. Aquellos sonidos que escuché segundos antes del impacto no me convencían de que lo haya hecho sin intenciones. Sin embargo, cabía la posibilidad de que una distracción lo hubiera hecho perder la atención. Muy poco probable.
-Ya lo creo...
Susurré cerrando con firmeza la tapa de mi vaso. Mi voz denotaba cierta incredulidad para con sus palabras. Ignoré cualquier otro gesto por su parte y me giré unos cuarenta y cinco grados en dirección a la parte urbana mientras mi rostro, en cambio, seguía apuntando a él.
-Olvídalo, ¿quieres?
Mi voz sonó firme. Lo único que faltaba que ahora se pusiera de rodillas. Por favor.
Y dicho esto proseguí mi marcha para volver al departamento. No tenía ánimos de continuar con mi excursión. Era increíble como cualquiera podía modificar tus planes e incluso el ánimo.

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Lun Abr 01, 2013 10:46 am

Estuve al borde de estallar, ni siquiera uno de esos horrendos vampiros me había echo cabrear tanto en tan poco tiempo, tal vez exagere un poco, reprimí el cabreo que tenia, tanto que casi se podía decir que ese cabreo se había vuelto incredulidad ante las palabras "déjalo" y "quieres", al ver como se giraba y se iba intente seguir la conversación, - Que deje el que? - dije mientras la seguía a un par de pasos por detrás, como si fuese su sombra se podría decir, " que mal comienzo para una charla " pensé mientras pasábamos entre los arboles hacia la civilización, nunca antes una humana me había echo cabrear así y luego despertar, aunque fuese un poco, mi curiosidad.



Nota del usser: perdón por lo corto que es ( no sabia que mas escribir ) y perdón por la tardanza

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Lun Abr 01, 2013 12:38 pm

Off no hay problema Smile

Mientras mi rostro permanecía en dirección al suyo, una leve tensión pude denotar en cada músculo de sus facciones. Quizás también permanecían en todo su cuerpo. Oh, vaya. Uno tan irritable como yo, pero no creía que pudiera superarme. De todos modos, eso fue lo que me impulsó a girarme y seguir mi camino. Debía hacer varias cosas antes de continuar con mi "modificada" rutina a causa de este individuo. En primer lugar, cambiarme el atuendo ya que no era nada bonito vagar en sitios públicos con tierra hasta en los lugares más curiosos del cuerpo. En segundo lugar, aunque no sabía si aún persistía, el café me ayudaba a combatir esa leve somnolencia que irremediablemente ahora se había esfumado debido al cruce con este ciego, al parecer.
Y como si fuera mi perrito faldero me siguió los pasos, tal como pensé en un primer momento. Hablé mirando hacia el frente. En ningún momento giré la vista y mucho menos el rostro para ofrecerle una mirada.
-Veo que no quieres...
Hice una pausa.
-...o no entiendes, niño.
Remarqué la última palabra con cierta intención. Sin embargo, a simple vista no superaba los 19, quizás 20 años como mucho. Aunque su altura dictaba lo contrario, sus expresiones denotaban cierta infancia. Tal vez simplemente era un inmaduro. Y con esto mis teorías de haberme topado este día con un auténtico idiota eran cada vez más certeras y firmes.
-Verás. Ahora sólo me preocupa volver a mi departamento. No sé qué curiosidad te habré despertado para que me siguieras. Y me refiero a los instantes previos al choque.
Y con esto me refería a los singulares ruidos de ramas quebrándose, exclusiva señal que se acoplaba en relación directa con la frase "Siento que me están observando". No dudaba que negaría su detectivesca persecución pero poco me importaba. Yo sí estaba segura.

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Mar Abr 02, 2013 5:33 pm

Volví a cabrearme, y bastante mas que antes, aparte de que no me había calmado del todo, y aunque parezca mentira cualquiera que me mirase creería que ahora mismo yo estaba tranquilo, - A quien has llamado niño? - pregunte, pero estábamos ella y yo solos así que ya sabia la respuesta, cabrearse es muy malo y mas cuando eres un licantropo, y yo ahora estaba a un poquito de rebelar mi identidad por un simple cabreo con una humana, " sera mejor que te calmes, sera mejor que te clames " me repetía una y otra vez como si una tercera persona me estuviese mandando que me calmase, - A que te refieres con "instantes previos" ? - pregunte, la verdad con este cabreo no se como conseguí decir una frase tan larga, mi cuerpo me pedía o una de dos o ir al agua que en este punto era lo que mejor podría calmarme o me transformaba y adiós a mi día tranquilo, lo que ella dijese ahora podría hacer que me decantase por una u otra opcion.

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Vie Abr 05, 2013 10:55 am

Poco me importaba él, en todo caso ahora mi mirada se fijó en cada paso que daba mientras esquivaba las ramas caídas y las pequeñas piedras. Mi ropa ya estaba arruinada y mi café derramado, no tenía sentido lo que hacía pero no quería tener que pasar por lo mismo dos veces en menos de cinco minutos. Bastante humillación por hoy para lo poco que podía aguantar mi ánimo.
Puse los ojos en blanco. Dos opciones: o sea hacía el desentendido o era un verdadero idiota. No quería inclinarme de lleno en la segunda pero tampoco por lo visto tenía hipótesis que me convencieran de elegir la primera. Más allá de esto no tuve más opción que detenerme en seco y girarme hacia él.
Con mi mejor cara de pocos amigos le ofrezco una mirada fulminante. Había colmado cualquier expectativa exasperante y apenas pasaban unos escasos y míseros segundos del impacto y mi humillante posterior caída. Por lo que no tenía ni voluntad en sonreírle o hacer bromas, mucho menos.
-¿Hablas el mismo idioma? Porque si no eres un niño entonces no estarías persiguiéndome como perrito faldero. Oh, pero claro! ¿Qué se puede pedir de un cachorro?.
No pretendía elevar el tono de mi voz aunque rogaba no hacerlo o hasta los pájaros se fugarían de aquel lugar. Sin embargo, este niño estaba logrando sacarme de mis casillas. Lo admitía, era muy rutinario que alguien desequilibrara mi día pero este imbécil tenía todas las facilidades habidas y por haber.
En ese milésimo lapso de tiempo entre mi silencio y su reacción, alcancé a mirar su rostro por completo. Tenía una piel cobriza envidiable y unos labios carnosos llamativos, ahora tensos al igual que su mandíbula. Por su voz y su cuerpo podría engañar a otros pero el secreto se hallaba en el rostro. Bastaba un mínimo detalle de tensión en él para percatarse de la presión por la que pasaba la persona. Y no lo evaluaba para alardear de conocimientos filosóficos, bastamente empíricos. Ser la mayor de dos hermanos te obligaba ver a la sociedad desde otra perspectiva.¿Sobraban las explicaciones cuando ellos no eran humanos?.
Tomé una bocanada de aire con mis labios aún apretados. Esas palabras supuestamente despectivas las utilizaba con mi hermano y tal vez algún que otro idiota suelto por las calles, sin reparar en la posibilidad de que él no fuera humano.
Deslicé mi mirada de sus ojos a su pecho en un movimiento fugaz para luego volver a girarme. Era muy mala idea darle la espalda a alguien en tales momentos de rabia pero no tenía opción. Quería largarme cuanto antes.
-No me sigas. No soy Gretel para tener un GPS de carne y hueso.

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Vie Abr 05, 2013 6:18 pm

Nada mas girarse ella, después de decirme eso, acabe de cabrearme en un visto y no visto la ropa quedo destrozada, yo que no la quería destrozar y es como acabo, estaba con el pelo erizado, estaba gruñendo, estaba verdaderamente cabreado, no lo suficiente para atacarla, aun, pero lo suficiente para no poder irme sin darle un buen escarmiento, ahora mismo mi cabreo me podía y yo lo sabia, pero después de todo lo que dijo, pero ya no importaba, me empece a acercar a ella lentamente, no se puede decir sigilosamente por que con los gruñidos que estaba metiendo seguro que me estaría oyendo


off: perdon por la tardanza

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Mar Abr 09, 2013 7:00 am

Off No te preocupes. Yo tardo mucho en responder.

Un singular sonido me hizo girar de nuevo al desconocido. A mi sorpresa, y era raro que alguien me sorprenda, no pude evitar desviar mi mirada de sus ojos por debajo de estos. Es que, demonios, ese cuerpo tallado por los dioses debía ser admirado y los ojos se crearon para apreciar. Parpadée repetidas veces y sin tardar un segundo no saqué más de contexto aquella piel cobriza y me enfoqué en lo que realmente estaba sucediendo. Para ser sincera, ya eran demasiadas las criaturas no humanas que me había topado con simples caminatas como estas y sólo me preguntaba hasta cuándo. Proviniendo de una familia poco normal, no podía esperar aquello y me consolé con la idea de saber cómo y cuándo agitar las aguas o calmarlas. Así que consideraba mi tono de pocos amigos y un tanto provocativo pero era mi forma de ser y él se había entrometido en mi camino. A decir verdad, yo fui la que terminó en el suelo, mi ropa fue la que terminó llena de tierra y mi café derramado. ¿Quién era el villano aquí? Sin embargo, era inútil querer entrar en razón con un lupino alterado. Ahora que lo pensaba dos veces, tal vez la palabra cachorro fue la mejor empleada en su descripción. Pero vamos, no quería seguir inspirándome en tal situación o mi día acabaría peor que esto.
A regañadientes, o tal vez no tanto, me giré por completo a él y me acerqué también, pero jamás sin bajar la guardia. Mis ojos recorrían todo su rostro casi con complacencia. Era una sádica cuando quería y ver cómo otros se enfurecían sin explicación me era un tanto placentero, cuánto más si era por mi causa. De todos modos, no pretendía terminar en el hospital. Ya bastantes heridas tenía mi cuerpo a causa de encuentros poco afortunados.
-Y muchos menos la caperuza, como para que me den atajos.
Dije sin vacilar pero esta vez mi tono de voz fue suave, como quien saca la bandera blanca en pleno bombardeo.. Si, me encontraba nerviosa porque estos animales eran impredecibles. Una vez cometí el error con mi hermano y me juré evitarlo a futuro. Así que aquí me hallaba. Ahora era un simple juego de niños.
Una última mirada bajó sin mirar nada y volvió a subir a sus ojos. Caminé dos pasos hacia atrás de forma sigilosa evaluando el estado de su alteración. Si no intentaba degollarme en aquel instante, podía considerarme con suerte.
-Es una injusticia, cachorro. ¿Quién debería estar más enojado aqui? Mírate. No se te ha movido un pelo y yo debo interrumpir mi maravilloso día para volver a mi departamento, cambiarme la ropa que tu ensuciaste y preparar más café que tu volcaste.
Mantenía esa pequeña distancia que lograron mis dos pasos. Si se acercaba tendría que evaluar nuevos movimientos.

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Miér Abr 10, 2013 3:23 am

"Y muchos menos la caperuza, como para que me den atajos" al oír eso no sabia que hacer, o si gruñir aun mas o suspirar por que es aparte de rugir y aullar lo único que puedo "decir" mientras estoy transformado, opte por suspirar y calmarme un poco, la verdad es que algunos me consideraban un poco bipolar, pero no lo era, o eso creo yo, se alejo dos pasos que para mi seria una pequña zancada, pero opte por no acercarme.
"Es una injusticia, cachorro. ¿Quién debería estar más enojado aqui? Mírate. No se te ha movido un pelo y yo debo interrumpir mi maravilloso día para volver a mi departamento, cambiarme la ropa que tu ensuciaste y preparar más café que tu volcaste" otra tira de gruñidos pero esta vez como si fuesen una burla. " y mi ropa que, tu la tienes de una pieza yo tendré que comprármela nueva, ademas de que tendre que volver desnudo a casa " pensé mientras agarraba uno de los cachos de tela que mas cerca tenia y se lo enseñaba " y si a lo de "No se te ha movido un pelo" te refieres a que tengo todo el pelo medio erizado, te doy la razón " pensé aunque para que pensarlo si ella no podía oírme, solté otro bufido, y me sente

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Vie Abr 12, 2013 1:40 pm

A decir verdad, encontrándole una pizca de lógica a esta situación anormal lo que mejor podía hacer era disculparme de algo por lo cual no era culpable en lo más mínimo y alejarme lo antes posible; sin embargo, era muy bocazas y la incontinencia verbal era simplemente eso, incontenible para el amplio abanico de mi control. Eso conllevado con la impulsividad. Uno de los tantos defectos que mis hermanos se encargaban de remarcármelo cada que establecían contacto conmigo. Como si eso me detuviera a seguir añorando el maldito gen activo. ¿Acaso con tantos años de convivencia aún no entendían que me basta mucho más para entender una idea?
Por un momento, mi punto de vista se volvió espectador y no protagonista. Me evité la risa pero no sabía hasta cuándo. Era ridículo, rozaba lo absurdo y lo innecesario. ¿Hablar con un perro grande y que encima te entienda? Era estúpido. Pero allí estaba yo intentando no sabía qué para que entendiera algo que no entendería. Era más terco que una cabra. Yo también. No llegaríamos a ningún lado y sinceramente no tenía ánimos para entablar una discusión sin rumbo fijo ni solución cercana con un animal.
Concluí mi postura, más que nada mi justificada explicación, y él se limitó a tomar un pedazo de tela. Parpadeé repetidas veces. Ahora a mi conversación de zoológico, se le sumaba mis propias pintas, desaliñada y con tierra hasta en los oídos. Esta vez era una cursilería, de las más sublimes existentes.
-Oh, por Dios. Esto no tiene sentido. Tu te quedaste en pelotas porque querías. Yo no ensucié mi ropa porque se me antojó!
Extendí mis brazos levemente en señal de no tener más explicaciones que las ya obvias.
Cuando se sentó no pude evitar poner los ojos en blanco.
-¿Y ahora qué pretendes? Vivo en un departamento, no puedo tener mascotas.
Está bien, lo admitía. La palabra mascota había sido utilizada un tanto despectivamente pero era lo único que me dictaba la mente en aquellos momentos. Aunque también era lo más coherente posible.
Suspiré y no tuve más opción que continuar mi camino. Que él hiciera lo que se le cantara. Ya se las arreglaría. Con esto se me despertó una pequeña chispa de curiosidad.
-¿Pasas de fase habitualmente?
Sabía que me escucharía. Qué más daba. Ya había arrojado la primer piedra, no había vuelta atrás. Me bastaba con un movimiento de su cabeza en señal positiva o negativa.
Suponía que sería la primer opción ya que con algo tan sutil como esta situación había explotado. No obstante, no descartaba la posibilidad de que fuera mi carácter el motor de su transformación. No era la primera vez que me sentía un fósforo dentro de una caja de explosivos.
En caso de que lo hiciera habitualmente, me daba la idea de que lo confundieran con algún perro callejero, a menos que soliera dejar los bosques y adentrarse en la riesgosa ciudad. Muy poco probable pero los cachorros, ahora dicho de buena forma, tendían a tener estos comportamientos. Sabía que la experiencia misma los llevaría a ser más cuidadosos con el tiempo.

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 13, 2013 2:23 am

" Oh, por Dios. Esto no tiene sentido. Tu te quedaste en pelotas porque querías. Yo no ensucié mi ropa porque se me antojó " ante esa afirmación negué con la cabeza " yo no me he transformado por que he querido, tu me cabreaste o ya se te olvido " pensé, que mal no poder vocalizar o hablar mentalmente para decírselo.
" ¿Y ahora qué pretendes? Vivo en un departamento, no puedo tener mascotas " eso por una parte me cabreo un poco y por la otra me hizo partirme el culo de risa ( aunque como no, en mi mente ) " tengo hermanos a los que cuidar asi que aunque pudieses yo no aceptaría " balbucee como pude, aunque parecían mas que balbuceos, parecían gruñidos.
" ¿Pasas de fase habitualmente? " esa pregunta me pillo de sopetón, pero sabia la contestación que tendría que decir en forma humana, así que lo único que pude hacer es negar con la cabeza, después de eso busque a ver si al menos parte de los pantalones o los calzoncillos habían aguantado para volver a mi forma humana, aunque la verdad estar en calzoncillos también es un poco vergonzoso, poco después encontré los pantalones ( muy destrozados por abajo, pero debía tener bajada la cremallera por que por arriba estaba bastante mejor y aun servían para ponérmelos ) los coji con el hocico y me los lleve detrás de un árbol donde volví a mi forma humana y me puse los restos de pantalón, " al menos me cubren del todo mis partes " pensé mientras salia de detrás del arbol.

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Re: Una caminata por donde sea...[Kenta B.]

Mensaje por Invitado el Mar Abr 16, 2013 11:28 am

Off Perdón la tardanza.

Esto ya carecía de sentido común desde el principio, sin embargo yo le hablaba, no directamente pero la conversación, si así podía llamarse, seguía en pie. Era ridículo que un perro grandote, o sea, un lobo para quienes manejan otro tipo de conocimiento que no fuera el tarzanezco cotidiano; me respondiera con la cabeza,ya sea negando o afirmando (sin incluir los gestos tan humanizados en las expresiones de sus ojos y su hocico), de una manera tan coherente. Esta palabra utilizada en comparación a otros animales "normales". Que el imbécil tuviera un poco más de cerebro que ellos no me interesaba.
Ante el primer movimiento de su cabeza, una negación, no pude deducir bien si me daba la razón o más bien todo lo contrario. Opté por dejar pasar aquello ya que era estúpido ganarme un dolor de cabeza debatiéndome todo el día cómo debía tomarme la negación de un pulgoso arrastrado frente a una conclusión tan acertada por mi parte.
Lo que siguió posteriormente, en respuesta a mi tan sarcástico comentario fueron unos gruñidos. ¡Pero claro! Me olvidaba de los sonidos que podían emitir además de mover la cabeza como perrito de automóvil. Por Dios, ahora comprendía levemente un poco más a mis hermanos cuando se negaban a aprobar la activación de mi gen a conciencia y no "por accidente" como suelen caratular ellos a aquel acto genético.
Ya entrando en el país de las maravillas y a la espera de que apareciera una oruga gigante fumanchera y un gato invisible con mirada intimidante aunque un tanto homosexual, mi pregunta sobre las transformaciones fue negada. Alcé mis cejas mientras seguía caminando con el único consuelo de que a cada paso estaba más cerca a mi departamento y a continuar mi día libre como me lo había programado al despertar y antes de cruzarme con este primate.
Curiosamente, no para mi alivio ya que fue un respiro, el pulgoso animal desapareció de inmediato. Vaya, sí que eran rápidos cuando querían. Me preguntaba la edad que tendría. Sabía que físicamente engañaban muy fácil ya que mis hermanos parecían dormir en formol y no en una cama como cualquier cristiano. A lo cual yo sí, por lo que no me hacía nada bien pensar aquello sabiendo que a su lado era una pobre jubilada sin dicha no gracia en mi vida. No por nada me había ganado el maldito mote de "Gruñona", bautizada así por mi queridísimo hermano, que tan idiota era a veces, la mayoría del tiempo en realidad.
Sin embargo, el alivio no duró mucho. Me detuve un segundo para dar una mirada panorámica. La frase "Tropezar con la misma piedra dos veces" no se me había vuelto tan literal como antes. Este primate pulgoso era un completo desconocido para mi. Ni siquiera sabía si era cachorro o veterano, si estaba en una manada o era un omega, y en caso de estarlo, qué tarea ocupaba en ella. Asi que estuve alerta a cualquier movimiento. No sabía qué traía entre manos. Todo esto se esfumó al instante que lo medité. Ahora había pasado de fase sin saber si era para mi desgracia o mi fortuna. No pude evitar mirarlo de arriba a abajo. Estaba bárbaro pero malditamente seguía siendo un primate pulgoso. Asi que alcé mis cejas y me giré para seguir mi camino. Que él hiciera lo que se le antojara, yo quería enfocarme en mi objetivo: "Ningún otro desastre en el día libre, este debía ser complaciente". La esperanza era lo último que se perdía pero mis reservas eran pocas y ni siquiera quería pensar en el hecho de que los milagros no existían o me tumbaría bajo mi cama deseando el beso de la muerte.
-Qué suerte que no adopto mascotas. Ve con tu manada o con quien deba soportarte, quiero seguir tranquila.
Tomé una bocanada de aire un tanto frustrada. ¿Acaso entendería que realmente mi "quiero seguir tranquila" iba de forma tajantemente sincera? ¿O tal vez sería todo un desafío para él saber hasta qué punto llegará con tal de seguir siendo un grano en mi trasero? Era hombre antes que lobo y eso lo tenía muy claro, practicamente desde la cuna. La mayoría no medía las consencuencias y era probable que este terminara declarando frente a la policia por acoso. Eso sí sería parte de mi día libre complaciente.

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