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Inicio de una noche... (priv. Mateo)

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Inicio de una noche... (priv. Mateo)

Mensaje por Invitado el Dom Mar 30, 2014 12:08 pm

Le hacia falta salir a estirar las piernas, pues todo el día en casa en el escritorio ahora le habían pasado factura. Necesitaba salir estirar las piernas, aparte de moverse un poco por la ciudad con suerte encontraría algo interesante que hacer.
Se había esperado a que atardeciera para salir pues era el mejor momento, así también tendría mas tiempo para pasear. Mas tiempo para perderse por la ciudad durante todo lo que quedaba de tarde y también la mayor parte de la noche. Contaba con no tener que trabajar al día siguiente, lo único que esperaba es que a su primo no le diera un arrebato de curiosidad. Pese a que tampoco encontraría nada si intentaba buscar alguno de sus libros de magia mucho menos el grimorio.

No era una mujer de hacer ejercicio pero lo que si podía era caminar durante muchas horas. Siempre había sido su manera de despejarse, salir a caminar sin mirar por donde iba. Pues ni aun metiéndose en malos lugares le pasaba nada. Al saber que estaría hasta altas horas de la noche por la calle había decidido ir bien abrigada pero sin exagerar tampoco. Pues con una gabardina, unos vaqueros y unas botas altas iba perfecta para pasar la noche en la calle. Como era costumbre vestía con ropas negras y mantenía medio rostro tapado con la gabardina. Así podía evitar un poco coger aire frio por la boca en ocasiones. Sin contar de que si hacia algo nadie la podría reconocer solo viéndole medio rostro.

Aveces miraba hacia el cielo tranquilamente, se había parado en un puesto de cafés para pedir uno para llevar. Mientras esperaba a tener lo que había pedido puede notar que casi llegaba la noche, una leve sonrisa asoma entre sus labios pues pronto empezaría la diversión. Recoge su pedido enseguida para alejarse de esa parada, no sabia donde ir por ahora solo caminaría a zonas mas entretenidas por lo que ya había averiguado. Con una mano sujetaba su café mientras la otra la tenia guardada en el bolsillo. Al alejarse de las calles principales puede notar la mirada de alguna persona, iba alerta aunque parecía que estaba distraída con su café “a ver si esta noche encuentro algo divertido que hacer”. Pasa por delante de un bar de mala muerte como la mayoría de esa parte de la ciudad, realmente se había alejado de por donde vivía. De todas maneras conocía la zona ya, pues no por nada llevaba ya un par de meses caminando por la ciudad conociéndola.

Se para un segundo a tirar el vaso a un contenedor, viendo de reojo como un hombre se dirija a ella. No estaba segura de que tan peligroso podría ser, si era humano simplemente lo dormiría. De ser otra cosa podría divertirse un poco seguramente. Haciéndose la despistada camina hacia una calle poco transitada, quería asegurarse de que si era verdad que la estaban siguiendo. Al entrar a la calle mira un poco una farola de la entrada, haciendo que esta se apagara para colocarse contra la pared un momento. El hombre que la seguía gira la calle “lo sabia... como pueden ser tan predecibles...” pero lo que no se esperaba del todo era que la mirara directamente. La había visto con demasiada facilidad- oooh vaya pensé que habías desaparecido señorita – dice sonriendo, podía sentir el olor a alcohol sin tener un olfato fuera de lo común. Pero no tenia que bajar la guardia pues si era un ser sobrenatural el alcohol apenas le haría efecto.

Lo mira de manera “dulce” quedándose apoyada como si de una niña buena se tratara- bueno es que estoy algo perdida y cansada de caminar me pare a descansar- el hombre se ríe un poco mientras se acerca apoyando la mano en la pared- bueno a lo mejor yo la puedo ayudar señorita, pero claro todo tiene un precio -este acerca la mano al rostro de Diana cosa que permite mientras baja la mirada haciéndose la tímida a lo mejor. Pero al hacerlo se condena a si mismo, era un lycantropo- así que eso eres... -murmura suavemente evitando que la siguiera tocando. El Lycan la mira con rareza al escucharla- ¿que as dicho muñequita?- confiado se acerca mas a Diana la cual lo evita con un choque de aire que lo tira hacia atrás. Levanta la mista mostrando su verdadera mirada, una que mostraba tinieblas aparte de que se podía notar una sonrisa retorcida escondida- lo lamento por ti chucho pero esta es tu ultima noche...- el lobo aun estaba razonando de que había pasado pero con verla y escucharla lo toma como una amenaza así que se lanza contra ella. Diana usa un hechizo de aire para atarlo como con cadenas sin dejarlo moverse- no no no... nada de acercarse a mi que asco maldita sea, encima apestas a alcohol maldito chucho cada vez sois peores -busca algo con que matar al lobo, por suerte llevaba guantes, no dejaría huellas. Pero no encontraba nada que le sirviera- mierda, tengo que hacerme con una daga... -escucha reírse al lobo para empezar a gritarle- !jaaaa ni siquiera me puedes matar maldita bruja! -esta lo mira molesta haciendo que otra cadena le tape la boca, se acerca sonriendo molesta entonces decide murmura suavemente hablando en latín- arde...  -aparece una pequeña llama sobre las cadenas de aire que las hace arder mientras empiezan a estrangularlo también. No podía gritar pues su boca estaba tapada haciendo que su interior también empezara a quemarse. Pronto el lycantropo caer retorciéndose por varios motivos, pues estaba ahogándose mientras que al intentar coger aire solo cogía fuego. Las demás cadenas había desaparecido para no gastar tantas energías. Esas calles no eran nada transitadas mas que por alguna alimaña pero no veía a nadie cerca así que no pasaba nada. Pronto habría terminado así que se iría, a lo mejor aparecía algún amigo del que ya estaba muerto.

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Re: Inicio de una noche... (priv. Mateo)

Mensaje por Invitado el Lun Mar 31, 2014 1:21 am

Los hábitos del excazador no habían cambiado, en absoluto, habían mejorado en su nueva faceta, estaba rastreando a aquel apestoso y nauseabundo pestazo que olía a pelo de perro sucio de días o años, vaya usted a saber, a Mateo le había provocado un rechazo inmediato.

Nunca los había cazado, porque en su vida como cazador se había dedicado exclusivamente a los vampiros.

También podía oler el tremendo pestazo que emitía al alcohol.

Las féminas se giraban a su paso atraídas por su enigmática presencia, iba fumando un pitillo mirando con tranquilidad aparente hacia el frente, con el ceño ligeramente contraído como si estuviese pensando en sus cosas más íntimas, concentrado por ello, nada más lejos de la realidad, solamente tenía una cosa en mente: Cazar y alimentarse.

Pero ésta última le estaba vetada, estaba bajo la compulsión de su sire, sino habría formado una carnicería allí mismo en medio de la calle, alimentándose como una bestia de cuanto humano se cruzase por su camino.

Algún día le estaría permitido cazarlos y ya fantaseaba con ello.

El licántropo se había fijado en una joven, Mateo estrecho la mirada hacia la chica, le resultó atractiva a simple vista, no le extrañaba que el chucho intentara llevársela al huerto. Doblaron la calle, conocía muy bien todas las arterias de la ciudad, dio un rodeo para adentrarse por una calle adyacente y cruzar un viejo pasaje que cortaba ambas vías por la mitad.

Lo que no se esperaba encontrarse ni remotamente fue lo que escudriñó desde las sombras, ya portaba sus dos estacas de plata en cada mano, las había recuperado en cuanto tuvo oportunidad, estaba acostumbrado a manejarlas desde joven y eran para él como una prolongación más de sus manos.

Le sorprendió encontrarse con una bruja, su maestro le había hablado de ellas en una de sus innumerables enseñanzas, aprendía igual que si fuese una esponja que absorbe todo.

El olor a pelo y carne quemada le resultó insoportable, se hacía mucho más intenso que cuando era humano y quemaba a los vampiros para reducirlos a simples cenizas, era tan potente que tuvo que llevarse a la nariz y boca la manga de su abrigo de paño negro para no inspirar ese olor, a veces se le olvidaba que no necesitaba respirar, aún estaba ese acto reflejo demasiado arraigado en su sistema, al darse cuenta simplemente dejó de hacerlo, cesando el flujo de aire innecesario a sus pulmones.

Cuando estaba acabando todo para aquel pestazo peludo, Mateo salió de entre las sombras dejándose ver para la bruja, había enfundado sus estacas de plata que ahora quedaban ocultas bajo su abrigo, debajo iba ataviado con un carísimo traje de marca italiana, como sus zapatos.

—Nadie diría de una hermosa mujer que puede condenarte al fuego más abrasador —comentó con su natural acento latino mirándola cual galán de épocas pasadas. Se llevó uno de sus pitillos a los labios y con una sonrisa ladeada preguntó irónico—: ¿Tienes fuego?

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Re: Inicio de una noche... (priv. Mateo)

Mensaje por Invitado el Lun Mar 31, 2014 11:13 pm

Iba observando con tranquilidad como en poco tiempo la vida de ese lycantropo se desvanecía entre las llamas. Era su manera favorita de acabar con esos animales detestables, era parte de su venganza personal. Ella había tenido que quemar todo, su casa y a su madre ya fallecida por culpa de unos lobos. Ahora haría eso con todos los que pudiera los haría arder pero aun vivos. Aunque también le había cogido cierto hobby a hacer eso, le gustaba ver las caras de muchos cuando se daban cuenta de su error.

Suspira suavemente a ver al cuerpo dejar de moverse, deshace su hechizo pues no valía la pena seguirlo. Sabia que cuando lo encontraran lo daría como un asesinato de mal gusto pero no encontraría pruebas. Estaba mas que tranquila, pues en el peor de los casos podría hechizar a los policías. Pese a que nunca lo había tenido que hacer sabia como hacerlo pues siempre estaba bien ser precavidos para esas cosas.


En una calle tan tranquila no pudo evitar escuchar unos pasos acercarse. Después la voz del hombre que los acompañaba la hace mirar hacia esa dirección. Lo mira un poco de arriba a abajo sin decir nada pues estaba viendo quien o que mas bien podría ser. Las palabras de el la hacen sonreír ligeramente orgullosa de lo que podía hacer- bueno nunca hay que fiarse de las apariencias, pues estas suelen engañar la mayor parte de las veces... ¿no te lo han dicho nunca?- pone sus manos en los bolsillos mientras lo observaba, desde luego si era un lycantropo era uno con cierta clase. 
Alza una ceja ante su pregunta, responde encendiéndolo pero con la suficiente fuerza para consumir casi la mitad- claro pero a lo mejor la próxima vez acabas con la boca quemada... -decide empezar a caminar un poco para alejarse del cadáver. Iba en dirección contraria a la que había venido pasando por delante del hombre pero sin quitarle la mirada de encima- seguramente alguno de los amigos del chucho vendrá así que mejor no estar por aquí o... -se gira ligeramente sin apartar su mirada de el- a lo mejor eres uno de ellos -lo dudaba por su tranquilidad, de normal si un lobo veía morir a uno de su manada no se quedaba plantado mirando a la asesina. Podría ser la excepción, hasta que no supiera quien era ese hombre estaría alerta hasta asegurarse. Por otro lado tampoco se queria quedar demasiado tiempo en esa calle pero si tenia que esperar a saber si podia darle la espalda lo haria. Pues no era buena idea darle la espalda a nadie, nunca sabias que podria saltarte por detras.

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Re: Inicio de una noche... (priv. Mateo)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 01, 2014 9:37 pm

Mateo sonríe mostrando una expresión chistosa cuando la aparente joven y bruja le hace esa pregunta, no responde porque es obvia su respuesta.

—Me arriesgaré —comenta dando una calada a su cigarro recién prendido—, pero preferiría que no lo encendieses tanto, casi me has apurado el pitillo —observa sin borrársele la sonrisa tras haber expulsado el humo hacia un lado.

Ante sus siguientes palabras no puede hacer sino que reírse, era divertida y se la veía con mucho carácter, seguramente explosivo, además de ese brillo homicida que lucía más allá de sus pupilas, eso le atraía, ahora, antes lo hubiera repelido y de hecho lo habría erradicado.

—¿Te parezco un chucho apestoso? —preguntó retórico—, pero tú lo has dicho, las apariencias engañan ¿verdad? —volvió a sonreír, se estaba divirtiendo.

Podía notar su inquietud al observar su lenguaje corporal, podía olerla de cada poro de su piel, seguramente por estar ahí parados en medio de la calle y haber asesinado a un licántropo, si había algún otro por las inmediaciones, pese a que no había registrado ningún otro rastro mientras seguía al que ahora yacía chamuscado sobre la acera, no tardaría en aparecerse en medio de la calle.

—¿Sabes que te has cargado a mi presa? —le dice sin ningún atisbo de reproche empezando a andar con tranquilidad hacia el lado contrario al cadáver del licántropo—, sería de buena educación que por lo menos me invitaras a un tentempié —bromea chistoso.

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Re: Inicio de una noche... (priv. Mateo)

Mensaje por Invitado el Miér Abr 02, 2014 11:17 pm

No puede evitar reírse ligeramente por la actitud del vampiro, mas preocupado por su cigarrillo que por si ella lo atacaba. No tenia intención pues no la había atacado, aparte de que no acostumbraba a matar vampiros tenia otras presas en su lista.

Se había parado para no quedarse de espaldas a el del todo, así lo tenia en su punto de mira. Pues necesitaba tenerlo a la vista para poder defenderse. Lo iba observando, desde luego pocos lobos vestían tan bien- no lo pareces pero hasta que no pueda comprobarlo no me fiare de ti ni un poco... -no seguía viva por confiar en cualquier persona, no confiaba ni en su familia así que tendría que ver que pasaba con ese sujeto.

Seguía parada con las manos en sus bolsillos con total naturalidad, no podía evitar ir mirándolo aparte de para tenerlo vigilado por como era. Sonríe con malicia ante sus palabras – bueno yo lo cace primero sin contar de que el vino sólito a la trampa que le prepare -empieza a caminar también a un paso tranquilo- ooh si claro pero depende de lo que seas, quieres una hamburguesa o por otro lado ¿que las prefieres rubias o morenas? -dice con la ironía claramente por las ultimas palabras- hasta que no me dejes ver que eres no puedo saber a que invitarte, pese a que no tendría porque hacerlo en verdad pero seré algo amable por una vez -se ríe suavemente aun caminando hasta salir de la calle.


Se dirije a calles mas transitadas pero tampoco de las que estaban aglomeradas, no estaba segura por donde ir- si no te gusta el camino que tomo puedes elegir a donde ir... la verdad ahora mismo me es indiferente donde ir -simplemente había pensando en caminar un poco mas, evitaría grupos grandes de gente pues le era molesto en muchas ocasiones. Sin contar de que tenia una compañía posiblemente interesante pero todo se vería con algo de tiempo. Por un lado piensa en invocar a su abuelo para mantenerlo algo atento a la conversación pues muchas veces que el se enterara de algunas cosas le venia bien para después meditar los sucesos “si sucede algo ya lo avisare si es necesario pero por ahora mejor no...”  

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Re: Inicio de una noche... (priv. Mateo)

Mensaje por Invitado el Jue Abr 03, 2014 10:25 pm

—Pero si yo soy inofensivo —sonríe con amplitud mostrando la perfecta hilera de piezas dentales, impolutas y tan blancas como la misma nieve pese a que fumaba como un carretero, desde su conversión sus dientes nunca habían lucido tan blancos, ni el mejor dentista del mundo conseguiría una sonrisa igual.

Echa a andar al lado de la bruja sin invadir su espacio vital, guardando las mínimas distancias para no incomodarla mientras caminaban sin aparente prisa por la calle hasta incorporarse a una más transitada.

—Me gustan morenas —miró con una sonrisa torcida a la bruja—, pero también pelirrojas y rubias —se echo a reír—, puedes invitarme a un café si lo prefieres —comenta con cara de pillo, una expresión que bien le había servido en otras tantas ocasiones para hacer que las féminas se quedaran prendadas sin más ni más. Siempre había tenido un enorme éxito con las mujeres, ahora no iba a ser menos, al contrario, su rasgos más atractivos parecían resaltar mucho más en su semblante mirándola pícaro.

Volvió a sacar un pitillo de la caja de tabaco que extrajo del bolsillo de su abrigo, en esta ocasión sacó un mechero plateado de queroseno, quedando en el ambiente por unos instantes el olor característico a combustible quemado tras haber prendido el cigarro.

Aspiró una calada profunda y expulsó una densa voluta de humo.

—Conozco una cafetería a un par de calles más abajo —comenta volviéndose para mirar a la bruja—. Pero antes de nada me gustaría conocer tu nombre —sonríe encantador—. Me llamo Mateo, suelen llamarme Teo.

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Re: Inicio de una noche... (priv. Mateo)

Mensaje por Invitado el Vie Abr 18, 2014 10:13 pm

El escucharlo decir que era inofensivo era como si le dijera que una cobra también lo era. Estaba mas claro que el agua que ninguno de los dos era inofensivo pero otra cosa era que fueran a atacarse.

Caminaba relajada por la calle acompañada por... no sabia con seguridad que seria. Tenia casi seguro lo que era pero no lo juraría hasta comprobarlo a su manera- entonces te gusta la variedad no se si decir que eso es bueno o malo -en verdad le daba igual sus gustos sobre las mujeres había sido una broma- pues sera a café pues lo otro te lo tendrás que conseguir tu solito -dice como si fuera lo mas normal pero sin dejar que nadie que la pudiera escuchar entendiera de lo que hablaba. Lo iba observando para fijarse en su forma de comportarse, desde luego todo un hombre intentando a lo mejor llamar la atención. En su interior no podía evitar reírse por eso, ya que no era la primera vez que algún hombre lo intentaba con ella sin demasiado éxito.

Carraspea un poco cuando vuelve a encender otro cigarro, teniendo el impulso de taparse mas la cara. Así el humo no llegaría hasta ella, no le gustaba en absoluto el olor a tabaco era de lo mas desagradable en su opinión.

Asiente tranquilamente siguiendo con su camino para ir a dicha cafetería- me parece bien, con suerte no te dejaran fumar en el lugar -lo mira de reojo como estaba haciendo normalmente para fijarse en el, con total tranquilidad- encantada de conocerte Mateo mi nombre es Diana -por un momento le deja ver una suave sonrisa antes de volver a esconder medio rostro detrás de su ropa. Como su fuera un gesto de timidez, el cual estaba muy lejos de serlo, simplemente así evitaba el frio y el humo.


No tardaron demasiado en llegar a la cafetería, como había dicho Mateo no estaba demasiado lejos. Parecía un local agradable, que estuviera aun abierto el lugar para ella era una alegría- vaya por lo menos no me as traído a un antro asqueroso... -al entrar puede notar al momento el calor que fuera no había, con la mirada busca un lugar donde sentarse. Al final encuentra uno para dos lejos de la ventana toda una suerte. Se quita la gabardina que llevaba pues dentro pasaría calor con esta. Se sienta en una de las sillas dejando su gabardina en el respaldo tranquilamente. Mira a Mateo con curiosidad, sin ningún tipo de reparo pues podía estar mas que tranquila- bueno entonces ¿me dejaras saber algo mas de ti con seguridad o no? -con una sonrisa traviesa a la par que maliciosa se quita los guantes para con un movimiento suave extenderle la mano- es un pequeño requisito si quieres que esta relación llegue a ir bien... pues como ya as visto no soy para nada confiada y me gusta saber con quien trato   

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Re: Inicio de una noche... (priv. Mateo)

Mensaje por Invitado el Dom Abr 20, 2014 9:39 pm

—En la variedad está el gusto, dicen… —contempló con una sonrisa canalla curvándose en las comisuras de sus labios mientras miraba a la aparente joven, cuántos años tendría, podría ser una anciana—, ¿lo otro? —preguntó como si no supiera a qué se refería—, ¿te refieres al sexo? —añadió dando una nueva calada al cigarro.

Al volver a exhalar una densa voluta de humo se percató de que a la bruja le incomodaba el humo, no creía que ese ademan de cubrir su rostro fuese por timidez, lo podía ver en sus ojos, el ser un vampiro le otorgaba a uno ciertas percepciones que de haber seguido siendo humano ni se hubiese dado cuenta. Su siguiente comentario lo confirmó.

Tiró el pitillo al suelo lanzándolo a un par de metros de distancia, le gustaba fumar, ahora más que sabía no podía morirse de un cáncer de pulmón.

—Diana, como la diosa romana y virgen de la caza —apuntó al saber su nombre mirándola con una sonrisa, se abstuvo de hacer la pregunta del millón de dólares, no creía que guardase muchas semejanzas con su homónima la Diosa romana.

La miró de reojo cuando hizo aquel comentario sobre la cafetería.

—¿Por qué habría de traerte a un antro asqueroso? Tengo buen gusto señorita —dijo distendido sin ningún reproche, le parecía graciosa, a la vez que se daba perfecta cuenta de que estaba al acecho, no se fiaba ni de su sombra, sus motivos tendría.

Se sienta frente a la bruja, esperando a que alguna camarera se acercara para atenderles, cuando se quita los guantes y le tiende la mano diciéndole todas esas cosas es el turno de Mateo para desconfiar.

—¿Por qué me tiendes la mano? ¿Es que puedes leerme los pensamientos si me tocas? ¿Nadie te ha dicho que existe el derecho a la privacidad señorita? ¿O es que quieres asegurarte de si soy o no soy lo que estás sospechando que soy? —inquirió divertido con ese sencillo juego de palabras—. ¿Qué me darás a cambio si sacio tu curiosidad? Esto debería ser un quid pro cuo.

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Re: Inicio de una noche... (priv. Mateo)

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