Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Hasta que te conozco {Killian}
Jue Nov 20, 2014 7:39 am por Kaya Vasíliev

» Deberes y pendientes (Thor Hadarson)
Miér Nov 19, 2014 9:13 am por Lisbeth Rivers

» Resolviendo incógnitas / Anne Meissner - Basteth Kadesh
Mar Nov 18, 2014 2:17 pm por Adam Meissner

» Morning Ms. Clark {Emmy}
Mar Nov 18, 2014 3:51 am por Dorian Bordeaux

» Maybe a little more (Thomas Cooper)
Dom Nov 16, 2014 5:56 am por TJ Cooper

» VIP Exclusive Night (Brian Hoffmann)
Sáb Nov 15, 2014 8:57 am por Brian C. Hoffmann

» Prueba 0 Matt Coulson
Vie Nov 14, 2014 12:16 pm por Angelus Cooper

» Something Wicked this way comes [Anne Meissner]
Vie Nov 14, 2014 8:45 am por Anne Meissner

» A grandes males, grandes remedios [Dorian]
Jue Nov 13, 2014 1:37 am por Angelus Cooper

video del foro
foros hermanos


Afiliados Elite





Afiliados normales

ACTUALIZADAS AFILIACIONES 30/08
Licencia Creative Commons

New Vampire World creado por Angelus Cooper / AlexT. se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
El Rol New Vampire World está basado en una obra de creación propia de los administradores de NVW. La base sobre la que se sostiene New Vampire World tiene todos los derechos reservados a la administración y al creador del foro Ángelus Cooper. Cualquier tipo de plagio y/o manipulación de imágenes gráficas, historia, personajes o demás documentos será denunciado.



VISÍTANOS TAMBIÉN EN:

Premiados


MEJOR PJ MASCULINO
LORENZO CASTIGLIONE
MEJOR PJ FEMENINO
ANNE MEISSNER
MEJOR ESCRITOR/A
LISBETH RIVERS
MEJOR USER
NOMBRE PJ
¿Sabías que...
Emma le tiene fobia extrema a los hospitales?

Maybe a little more (Thomas Cooper)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Maybe a little more (Thomas Cooper)

Mensaje por Emma Clark el Lun Nov 03, 2014 2:33 pm

La fuerte discusión con mi madre rondaba por mi cabeza sin darme respiro. Sabía que para todo padre sus hijos siempre serían “niños” aunque ya fueran  bisabuelos pero me ponía de los pelos cuando no entendían que ya era una mujer totalmente independiente. Y sin embargo, tenía en mis manos el dinero que había recibido del último depósito bancario de mi padre. Entendía que rozaba la estupidez sabiendo que había muchos hijos deseando estar en mis zapatos pero esto se volvía insoportable cuando desde la cuna pretendían ofrecerte el mundo. Mi historial de vida constaba de muchos errores que podría haber evitado si no fuera por aquello.
Pensando en esto y mucho más, abarajé las posibilidades de desquitarme de algún modo. Yo ya poseía mi propio dinero de la redacción y hasta me sobrabra para la cantidad de gastos mensuales sin mencionar que compartía la mitad con Mei. Pubs definitivamente descartados momentáneamente debido a los inconvenientes que había tenido y mucho no me iban esos lugares, sobretodo para ir sola. Restaurantes imposibles ya que si estaba nerviosa o estresada, como era el caso, se me cerraba el estómago y no pretendía regalar el dinero. ¿O tal vez sÍ? Casino. Mei era fiel cliente y siempre tenía alguna anécdota nueva cada que iba. Según ella, conseguía a  los mejores buenorros con bolsillos y braguetas llenas. Cerré mis ojos con fuerza al pensar en aquello. Jesús! Esa chica era dinamita. Sin embargo, allí fui.
Estando en el sitio elegido recorrí todo el lugar. No me decidía por nada y terminé con mis fichas apoyadas con los codos sobre la ruleta. ¿Qué número sería el de mi suerte esta noche? Pasaron tres rondas y nada. Me giré para irme a otra zona, tal vez a otro lugar. El casino no estaba en mis favoritos pero quizás un poco más cuando pisé a alguien sin darme cuenta por estar sumida en mis problemas personales.
-Cuánto lo siento....Yo no...
No tardé en disculparme ni en mirarlo con atención. Vaya, beatificaría a Mei por darme los mejores consejos. Sí que tenía razón. Intenté desviar la sangre que iba a mis mejillas pero fallé, como siempre.
-...no te vi.
avatar
Emma Clark
Humano
Humano

Cantidad de envíos : 104
Puntos : 13317
Reputación : 1
Fecha de inscripción : 27/08/2014

Ver perfil de usuario http://saeptum-reformatory.foroactivo.mx/

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe a little more (Thomas Cooper)

Mensaje por TJ Cooper el Mar Nov 04, 2014 7:09 am

¿Qué hace uno para divertirse en una ciudad como Nueva York? Hay muchas y variadas opciones, desde salir de fiesta a ir al cine, pero en este caso concreto me había decantado por el casino. No solo era un buen lugar para pasar el rato, si no que también uno podía descubrir muchas cosas. Que los humanos eran muy dados a fanfarronear e irse de la lengua sin pensar en si alguien les está escuchando. Incluso recomendaría en ocasiones a los "lobos de Wall Street" pasarse por aquel antro de perversión para informarse de los nuevos movimientos de la bolsa.

Recuerdo que la última vez que pise un local de estos fue en Montecarlo hacía dos semanas, que no es por desmerecer al de NYC, pero no había punto de comparación. Y ya Las Vegas ni te cuento. Sí, había pasado por todos ellos, y no me cansaría de hacerlo, adoro el juego, esa chispa de adrenalina y nervios en el instante interminable en que los dados se mueven sobre la mesa y todo el mundo contiene la respiración hasta que se detienen... hacía esto un poco más entretenido. El azar era una de esas cosas que pocas veces aparecía en mi vida o vocabulario, excepto aquí. Al menos el sitio es bueno, que por eso llevaba uno de mis Armani hecho a medida y de corbata, negro, clásico, pero me veía perfecto con él.

Todavía no me habia sentado a jugar, solo me había acercado a por una copa a la barra. Prefería primero observar, así era como uno sabía donde estaba la mesa caliente, pero la mayoría preferían tirar de lo sencillo y luego tildar de "mala suerte" su falta de cabeza. Esto era cuestión de matemáticas y ser astuto, se debía venir con la mente fría para no "palmar". Mejor para mi, dicho sea, que si ellos se dejaban la pasta ya la iría yo luego a buscar.

Solo estaba dando una vuelta, visualizando y almacenando datos en la cabeza para encontrar la mesa adecuada, cuando noté a alguien pisando mis zapatos - ¡Genial! - Ironicé en mi cabeza, por no soltar una retalada de improperios por la boca y faltar a mi buena educación. La patosa persona que había acabado con la pulcritud de mi calzado, al menos era una preciosidad, pelo negro, ojos claros, buena y dotada figura... no se veía mal el caramelito. Habría pues que ser un caballero.
- Descuida, no ha sido nada. - Digo como modo de respuesta a su disculpa, al menos el estropicio no fue grande ni hay que lamentar pérdidas, le paso un pañuelo humededido para limpiarlo y está. Además se veía adorable con las mejillas enrojecidas - Pero deberías mirar por donde vas, aquí no todos te dirían lo mismo - A mi ya me había costado un triunfo reprimirme.
avatar
TJ Cooper
Vampiro protegido
Vampiro protegido

Cantidad de envíos : 10
Puntos : 11510
Reputación : 1
Fecha de inscripción : 02/11/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe a little more (Thomas Cooper)

Mensaje por Emma Clark el Mar Nov 04, 2014 12:12 pm

Tenía que concentrarme. Este tipo seguro era idéntico a la cantidad que habían rondado los salones de la propiedad de mi familia en Irlanda. ¿Por qué podía regodearme de mis éxitos en cuanto a indiferencia con los de allá y aquí parecía una estúpida estudiante de preparatoria? Tragué saliva. La noche debía continuar y yo aún no me había resbalado todo el dinero que mi padre me había enviado. La discusión con mi madre revivió y he aquí ahora la sangre me hervía de rabia. Volviendo al punto inicial recobré fuerzas.
Como siempre y era de esperarme el protocolar caballero no tardó en mostrarse en aquel hombre digno de las mejores pasarelas de los mejores diseñadores. Obviamente, nunca me dejaba llevar por la apariencia ni los modales pero a decir verdad debía admitir que estaba muy acostumbrada a este tipo de tratos. Algo en mi interior se batía a guerra con estos principios y “tradiciones” como si quisiera rebelarse. Recuerdo que solía soñar con motoqueros tatuados y portadores de un aliento etílico formidable cuando la mayoría de las chicas tenían en sus planes la llegada del príncipe azul con su caballo blanco. Pero yo no era como las demás chicas. Y la del motoquero aún seguía en pie.
El pisotón había sido a lo grande, como siempre hacía mis torpezas. Si quería proponérmelo seguro no me salía ni una pizca de bien que al hacerlo sin intención. Torpeza era mi segunda madre y hoy acababa de darme un digno espectáculo. En fin, apostaba mi vida a que había enviado al infierno a mi y a toda mi familia incluyendo madre y hermana, que menos mal que no tenía o pobrecita de ella con la cantidad de veces que hacía el ridículo. Es que lo tenía bien merecido pero estaba rodeada con gente donde no tenía ni dónde caerse muerta pero otras con determinado status social importante. Ahí era donde tenía que meter el ojo. Por las pintas de aquel buenorro, el cual estaba para comérselo, de pies a cabeza y hasta por los poros de su piel denotaba que estaba en el segundo rango, en algún status social elevado. Pero las apariencias engañaban ¿no? Y ahí estaba yo gastando el dinero  mensual que no quería y encima me sobraba para los modestos gastos personales.  Así que, esto no suponía que fuera la única aunque claro, mis pintas no eran la gran cosa. Un vestido azul marino hasta cuatro dedos arriba de la rodillla, unos aretes de perlas, unos tacones negros y el pelo recogido. En comparación con otras hermosas mujeres yo parecía una plebeya. Al diablo, no venía a buscar nada. Si me viera Mei bien que no tendría pelos en la lengua en cantarme los cuarenta “no ponerse para un casino”.
Asentí a sus palabras. Tuve que darle la razón y no tenía problemas al hacerlo pero no era muy tarde y aún tenía tiempo. De todas maneras, no pegaba ojo en la noche y el maquillaje que tenía puesto era poco pero alcanzaba a disimular mis ojeras de mapache.
¿A qué me había dado vuelta? De nuevo mis nervios resurgían como el ave Fénix
-Lo sé. ¿Debería agredecer tu caballerosidad? Dije que lo sentía. Puedo comprarte unos zapatos nuevos incluso.
Y así sin más me dirigí dispuesta a tomar un trago. A decir verdad no estaba en mi mejor momento desde que había llegado a la ciudad. Y al llegar a la barra pude notar cómo un tipo entrado en años y en canas casi hasta podía lamerme con los ojos si eso podía ser  real. Reprimí una revuelta de estómago pero lo disimulé como si fuera una reina y me senté. Pedí un trago, muy suave y me dispuse a esperar. Miré mi móvil y supe que echaba fuego cuando un mensaje de Mei me hizo abrir los ojos.
“¿Al casino? ¿Sin mi? Ya verás cuando regreses y más te vale no llegar sola! Cacatúa!”
Reí. Reí como nunca y aunque estaba sola no me importaba quedar como loca. Siempre era la misma amenaza que no cumplía porque claro estaba, era ella la Barbie con voz de sirena.
Di un primer sorbo y dejé que el alcohol me quemara la garganta. Fue gratificante y elevó un poco los niveles de adrenalina en mi cuerpo.
avatar
Emma Clark
Humano
Humano

Cantidad de envíos : 104
Puntos : 13317
Reputación : 1
Fecha de inscripción : 27/08/2014

Ver perfil de usuario http://saeptum-reformatory.foroactivo.mx/

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe a little more (Thomas Cooper)

Mensaje por TJ Cooper el Jue Nov 06, 2014 5:15 am

Sí, desde luego que aquella reacción dejándome con la palabra en la boca para largarse, me había puesto de mal humor. ¿Habrase visto que comportamiento? Ni siquiera tiempo me dio a responder que no hacía falta que me comprara unos zapatos nuevos. ¡Podría comprarme diez pares iguales sin ningún problema! Nota mental: Intentar no cruzarse con desquiciados o personas maleducadas, a ser posible -  como si fuera tan fácil -

Había aprendido ya que del ser humano uno se puede esperar cualquier cosa. Pero en fin, era momento de dejarlo pasar y está, en vez de darle vueltas sin sentido, que no soy de sentimentalismos. Solo había tenido la mala suerte de tropezarme con una joven patosa que me había pisado, no drama.

Terminé mi copa, acercándome hasta la barra para pedir una nueva, y como si la estuviera siguiendo, o ella a mi, allí estaba la muchacha de antes. Sentada junto a la barra y observada por un hombre, de esos a los que se les solía llamar "viejo verde". No es que tuviera complejo de guardián o protector de los demás, pero me puse a su lado de pie. También me serviría para resarcirme de su desplante- Deberías saber que es de muy mala educación dejar a la gente con la palabra en la boca e irse sin más - Le dije en un tono neutro, era extraño toparse gente así en un lugar como este, las mujeres solían ser más amables por lo general. Pedí mi trago sin importarme lo demás, ni siquiera me viré a mirar a la mujer de antes, creo que le acabé prestando más atención al camarero, solo para asegurarme que me daba el whisky que había pedido y no garrafón. Que si, que era un buen sitio, ¿pero acaso creen que no buscarían como lograr más beneficios? Yo no iba a aceptar menos que mi Macallan 18 años, que ya puestos a beber, prefería las de verdad, con sabor y cuerpo y no lo que se les ponía a los pipiolos de 17 años que van a la discoteca.

Apenas unos instantes después, mi copa se mostraba rebosante frentre a mi, un whisky con hielo, o on the rocks, que me llevé a la boca por instinto para probar tan deliciosa textura, y de nuevo dejar el vaso sobre la barra. - ¿No sueles venir por este sitio, verdad? - Vamos, que no me hacía falta su respuesta, con solo mirarla y dada su actitud, estaba claro que así era. Sería la soledad que nos hacía querer entablar conversaciones con extraños.
avatar
TJ Cooper
Vampiro protegido
Vampiro protegido

Cantidad de envíos : 10
Puntos : 11510
Reputación : 1
Fecha de inscripción : 02/11/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe a little more (Thomas Cooper)

Mensaje por Emma Clark el Jue Nov 06, 2014 7:12 am

Aquel extraño sujeto me ponía nerviosa y vaya que Mei me decía bruja más veces en el día de las que podía contar y aunque no lo era, o por lo menos, no las de antes, de las que cazaba la Inquisición; podría admitir sin miedo a que me digan loca que un aura extraña y similar a muchos de los ciudadanos rodeaba también al individuo que justo tuvo que toparse con mi gran torpeza.  Sin embargo, era muy cuerda antes de llegar aquí y supuse que era el lugar donde me encontraba ya que mi experiencia en ciudades totalmente distintas me habían enseñado que repercute mucho en sus habitantes sus tradiciones, costumbres e ideologías. Lo que para mi un cuervo es bueno y digno de ser endiosado y admirado, a mi mejor amiga casi le da un síncope al ver aquel “pajarraco” de alas negras traído del mismo infierno. Antes de enojarme, preferí entender de dónde venía su formación cultural. Ahora, sí que se me abrían esos campos para entenderlos de otro modo aunque no presté mucha atención más que limitarme a dar otro sorbo de mi trago. ¿Cuánto más duraría? Hacía noches seguidas que no venía durmiendo muy bien y para ser honesta estar encerrada aquí o  entre las otras cuatro paredes de mi departamento me daba igual.
Volví a mirar mi móvil y estaba tranquilo para mi sorpresa. Seguramente Kaya estaría entretenida con vaya a saber qué o quién. Suspiré. Me hacía falta y las manos aún me sudaban. Era horroroso y aquello junto con mis mejillas desbordantes de sangre no eran otro síntoma más que el de un enorme cartel en la frente diciendo “Soy la más idiota. Pégame!”.
Un poco más, yo puedo. Me alentaba a mí misma sabiendo que eran mentiras pero la ley de la autosuperación  muchas veces funcionaba en mí. Pero todo se desvaneció cuando volví a tener muy próximo a aquel buenorro en traje a mi lado. Parpadée repetidas veces. ¿Pero es que los hombres se divertían usándola como relleno de conversación cuando estaban solos? Claro, los tiempos cambiaban y no era lo mismo Londres con sus épocas universitarias a una escandalosa y atareada Nueva York con trabajo laboral extenuante y un par de anécdotas con carácter psiquiátrico para muchos.
Opté por no bajar la mirada ni mucho menos. De todos modos el desastre lo había hecho. Ahora sólo debía pegar el plato roto con pegamento y voilá.
-¿Ibas a pedirme el dinero para tu nuevo par?
Bueno,un supuesto par de zapatos y un tono de voz y un comentario llenos de sarcasmo. Jamás me había emborrachado y lo bien que hacía, si ya ni me conocía a mí misma sobria, ni hablar ebria.
No me giré a él aunque tenía ganas de hacerlo  para seguir demostrando algo que aún ni siquiera había tejido en mis planes pero estaba hasta la coronilla de tipos similares a los que tenía frente a mi. Seguramente, me entendería mejor con un vagabundo. Mi vida ya tenía suficiente con trajes de etiqueta y palabras protocolares llenas de hipocresía. Soñaba con despertar en la selva y ser JanenoviadeTarzán. O bueno, eso solía soñar cuando era pequeña. Tal vez con un viaje a África se me pasaba.
Lo miré cuando me siguió hablando pero mi mirada se desvió por encima de su hombro. No paraban de rodearle mujeres a sus espaldas o de clavarle los ojos en su espalda pensando vaya a saber Dios qué guarradas y él me hablaba a mi. Comenzaba a pensar que no tenía todos los patos en fila pero comprendí de inmediato en sus palabras el porqué. Puse los ojos en blanco.
-De hecho, hace mucho tiempo que no me doy una vuelta y ha cambiado.
Bueno, una cosa era Europa y otra distinta América, sobretodo cuando tenía 18 y fui acompañada por mi madre y unas amigas. Oh,si. Muy distinto y jamás me gustó. Hice una pausa.
-….Y….detesto estos lugares.
Podía predecir su siguiente pensamiento qué sería “por qué está aquí si no le gusta”. Ah, porque la estupidez me sobra y el dinero de mi padre también y quiero desquitarme de algún modo pero claro, que sea telépata porque ya tenía suficiente con que hurgaran en mi mente pero me daba igual.
avatar
Emma Clark
Humano
Humano

Cantidad de envíos : 104
Puntos : 13317
Reputación : 1
Fecha de inscripción : 27/08/2014

Ver perfil de usuario http://saeptum-reformatory.foroactivo.mx/

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe a little more (Thomas Cooper)

Mensaje por TJ Cooper el Sáb Nov 08, 2014 2:12 am

Bien, sería mejor que me dijeran ya donde estaba la cámara ocuta o que diablos le pasaba a esa chica, porque en serio que yo no lo entendía. Pero en realidad la culpa era mía por volver a acercarme a ella en vez de seguir a lo mío. - Serénate Tom, que si no le acabarás arrancando la yugular a mordiscos y estas en público - Me dije a mi mismo, y si, en estos momentos tener algo de sangre en la copa en vez de whisky ayudaría. De modo que puse mi mejor sonrisa de galán y volví a mirarla - No gracias, puedo pagar por unos nuevos. - De verdad que estaba haciendo un gran trabajo de autocontrol, aunque no sabía porqué esa chica llegaba a crispar tanto mis nervios. - Y tampoco iba a pedirlo, solo no me gusta que me dejen con la palabra en la boca con tan clara muestra de poca educación. Hubiera estado bien que me hubieras dejado decirlo y ya - Bien, ya lo había soltado, ya le había dicho lo que pensaba acerca de su actuación y me había quedado mucho mejor. 

Aunque casi pase del enojo a la risa floja cuando volví a escucharla, claro que no solté ni una pequeña risa solo por no parecer un loco en público. ¿En serio? Genial, me tenía que cruzar con la tía más rara del lugar. - Es curioso - Aunque curioso era quedarse corto, era una completa insensatez, un sin sentido. Si no te gustaba ir a un lugar no ibas y punto, no había más vuelta de hoja. ¿Para mí? Era muy sencillo. - No veo entonces sentido a que estés en este lugar, si tanto lo detestas. - Me mofé con mis palabras con ese tono típico mío entre lo irónico y lo burlón, sobretodo en mi última frase. ¿Qué estaba mal hacer eso? Y a mi qué, no éramos apenas más que dos recien conocidos. - Diría incluso que no eres ni de esta ciudad, tu acento británico te delata - Y que no me dijera que no, que yo también lo era y no hacía tanto que había vuelto a pisar el castillo de mi padre en Inglaterra. Claro que a mi el acento había cambiado, era una mezcolanza de todos los lugares en que había vivido a lo largo de mi existencia, junto con el principal que era el de mi lengua materna, el inglés antiguo.

Vamos que aquella mujer estaba totalmente fuera de lugar y eso producía un incremento considerable de mi curiosidad. - Si has venido a intentar el sueño americano, te diré que no está en este lugar - Diría incluso que este lugar distaba bastante de hacer a alguien llegar a lograrlo, pero cada uno era cada uno, en eso no me iba a meter.
avatar
TJ Cooper
Vampiro protegido
Vampiro protegido

Cantidad de envíos : 10
Puntos : 11510
Reputación : 1
Fecha de inscripción : 02/11/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe a little more (Thomas Cooper)

Mensaje por Emma Clark el Lun Nov 10, 2014 6:49 am

Por lo visto no tenía muchas ganas de retirarse de mi lado. ¿Ahora qué bicho le picaba? Yo no tenía planes de entablar conversación con ningún trajeado pero al parecer la mayoría de los que allí concurrían iban con tales deseos en sus planes. Cuando mi mamá me decía que yo parecía sapo de otro pozo no se equivocaba y en parte agradecía el no tener hermanos porque tanto uno como otra me hubieran hecho el karma por toda la vida.  ¿Pero qué era lo que no me dejaba adaptarme en eso en lo que había nacido? Era un interrogante que aún no podía explicar.
Mi forma de desenvolverme frente a él no era propia de mi esencia pero incluso con esto él seguía aún más esfórzandose por ser todo un caballero aunque eso no dejara en claro que realmente lo era. Si esto seguía así, terminaría largándome de ese lugar. Me había girado con el fin de apoyarme en algo sólido y reacomodar el peso de mi cuerpo cuando sus palabras me hicieron mirarlo y fruncir el ceño levemente. Vaya, admiraba a Mei por tener tanta facilidad con el trato con los hombres. A  mi se me daba pésimo y según ella era por la horripilante vida de monja que me hizo llevar mi familia cual muñequita de cristal dentro de una burbuja de algodones hasta el día que me mudé a Londres y con ello mi baja y un poco desagradable experiencia social. Muy bien, estaba bien jodida. ¿Qué cuernos haría mi queridísima mejor amiga y compañera de supervivencia? Ah,si. Dejarle el número, contonear sus caderas de un lado a otro y amanecer en la cama de algún caballero. Y por esto eramos tan distintas sin contar con que realmente no tenía idea qué es lo que haría. Pero era yo y vamos, no era tan malo después de todo. Sólo debía poner como prioridad limar las asperezas  y ya.  ¿pero cómo? Era un desconocido. No confiaba en él. No sabía que se traía entre manos. ¿Y si estaba metido en alguna mafia? Era obvio a leguas su alto poder adquisitivo. Seguro era poderoso en otros ámbitos. Yo no medía más de 1.65. Mi cuerpo se pierde fácilmente en cualquier contenedor de basura de la ciudad. Diablos, ya estaban mis pensamientos fatalistas.  Seguro me hubiera ido mejor ocmo escritora de policiales que siendo una periodista más perdida en una selva de concreto.
Miré hacia un lado buscando una respuesta aunque debía admitir que me dejó descolocada su arrebato de vómito verbal. Si él tuvo un día malo no era mi culpa pero ahí estaba de nuevo mi Teresa de Calcuta saliendo a la superificie pero sin la presencia clara del sarcasmo.
-Muy bien…Soy toda oídos pero me disculpé. Tu eres el sordo.
Lo que siguió después sinceramente me lo esperaba y tenía razón pero si había un lugar donde el dinero podía perderse en un parpadeo ése era el casino. Con esta lógica yo no estaba tan errada ¿pero para qué confesarle a un completo extraño tales cosas? No le veía la gracia ni la necesidad. De hecho, a él lo rodeaban muchas mujeres seguro percibiendo esa atracción rara que tenía y por otro lado siendo trepadoras tenían un sexto sentido para el bolsillo adinerado. Me ahorré la mueca de asco. No era por defenderlas pero con todo lo que había tenido que sufrir en mi hogar y mientras estudié podía asegurar que también había muchos trepadores de género masculino.  A lo que iba, ¿por qué gastaba tiempo y saliva hablándome a mi, una maleducada según él? Me exasperaba y a la vez me despertaba algo totalmente opuesto. Qué idiota era. Claro, si con semejantes declaraciones cómo no voy a llamar su atención. No seas payasa gratis de nadie. Pero mis neuronas nunca conectaron bien en mi cerebro, ¿por qué deberían hacerlo mis pensamientos?.
Bajé la mirada y no pude contener la risa. Vaya, Londres me había pegado feo. Eso también entraba como punto extra dentro del listado de “atracción a entablar conversación”. No sabía si era bueno o malo.
-Soy irlandesa pero viví un par de años en Londres. Y no, no vengo a  buscar un sueño americano. Quiero vivir mi propio sueño sin importar dónde me encuentre. Aunque…no eres el primero que me dice estas cosas.
Suspiré. No sé si con resignación, agotamiento, reflexión o un “estoy cansada de repetir lo mismo” pero di otro sorbo  a mi bebida sin antes decir:
-Salud…. ¿Y tu? ¿Eres de esta revoltosa ciudad?
avatar
Emma Clark
Humano
Humano

Cantidad de envíos : 104
Puntos : 13317
Reputación : 1
Fecha de inscripción : 27/08/2014

Ver perfil de usuario http://saeptum-reformatory.foroactivo.mx/

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe a little more (Thomas Cooper)

Mensaje por TJ Cooper el Dom Nov 16, 2014 5:56 am

¿No había por ahí algún departamento de especímenes raros por ahí, en algún lugar de la ciudad? Porque ahora me vendría bien. A ratos parecía que esta chica tenía algún tipo de trastorno bipolar de la conducta, en serio, esa impresión daba al menos. Vamos que lo tenía todo la morena, contestona, maleducada, bipolar... y yo como estúpido aun buscando entablar conversación con ella. - Tom creo que necesitas ir tu al loquero - Me dijo una vocecilla en la cabeza a la que obvio, ignoré.

Quizás y si que era yo el loco aquí, pero me daba en la nariz que no. Que no era así. - Y entonces... ¿Cual es tu sueño? Porque realmente estás muy lejos de casa. - Y parecía que costaba sacarle la información... no era plan de hacerlo a palos. Así que a lo anterior había que añadir también lo de hermética, ¿paranoica tal vez? O si, eso seguro que quedaría genial junto con lo anterior.

- No, en realidad no soy americano, si no inglés. Pero hace mucho tiempo que vivo aquí con mi familia - Respuesta escueta como las que ella tenía conmigo. Ni más ni menos, que como bien dicen, es lo justo, porque de donde las dan las toman ¿no?, pues estamos. Además que no mentía, era la purita verdad.

Bebí un trago de mi copa mirando a nuestro al rededor y rodando los ojos al ver el séquito de féminas de corrillo de pasillo, podía oírlas desde ahí y hasta podía hacerme una idea de sus perniciosos pensamientos. Lo bueno era que gracias a eso después podría alimentarme y al mismo tiempo divertirme, pero me agradaba más cuando las cosas se ponían algo complicadas, si no parecía que todo era demasiado fácil, como quitar un caramelo a un niño, y sí, eso aburriría a cualquiera, creanme. Después de 700 años, uno busca dar con algo que devuelva la chispa a la vida, porque si no, esta vida se volvía un completo asco.

Así que de nuevo volví mi atención a aquella morena de malas pulgas y pocas ganas de ser molestada, para seguir arrancándole palabras a cuentagotas. - Y disculpa que sea metiche pero... ¿Qué haces pues en este lugar? Si no te gusta, me sigo preguntando que te ha podido traer por aquí - Que era solo curiosidad, si, porque era extraño y yo no daba con la solución. Un poco de ayuda para entenderla no vendría mal. Quizás hasta debiera empezar a estudiar sociología para entender un poco más de la sociedad joven actual
avatar
TJ Cooper
Vampiro protegido
Vampiro protegido

Cantidad de envíos : 10
Puntos : 11510
Reputación : 1
Fecha de inscripción : 02/11/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe a little more (Thomas Cooper)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.